¿Es el autogás el combustible del futuro?

No hace mucho que el gigante Repsol ha iniciado una campaña para popularizar el uso del autogás en los vehículos particulares. La publicidad va muy enfocada a hacernos creer que es algo totalmente novedoso, lo más ecológico que hemos visto en nuestra vida, y aún por encima barato. ¡Estamos locos si no empezamos mañana mismo a usar el autogás!

¿Pero qué hay de cierto en todo esto? Vamos a indagar un poquito…

 

Empecemos por ver que es el autogás

Aunque en la campaña que están haciendo para que es algo súper novedoso que se inventó ayer, lo cierto es que ya es bastante antiguo… El autogás o GLP es un gas licuado del petróleo que se utiliza como combustible alternativo debido a que sus emisiones son entorno a un 35% inferiores a las del gasóleo. Se utiliza con bastante frecuencia en tranposte pesado, como puede ser los autobuses o camiones. También lo usan algunos taxis.

Los componentes del autogas están en estado gaseoso a temperatura y presión ambiental, pero son fáciles de licuar, de ahí su nombre. Se trata simplemente de una mezcla de propano y butano. Ahora sí, ¿no? La novedad es la misma que una tele en color. Si ya se conoce y es mejor, ¿por qué no se usa más?

 

Ventajas e inconvenientes del autogás

Como todo, tiene sus pros y sus contras. Entre las ventajas encontramos que:

–          Es más barato: Suele costar entorno a un 50% menos que la gasolina. Una cifra nada despreciable… ¿Por qué es más barato? Porque existe una gran cantidad de exención de impuestos. Además de eso, también existen ayudas económicas por parte de autonomías y ayuntamientos dentro de los programas de reducción de emisiones y movilidad ecológica. Estas ayudas suelen consistir en una cuantía para adaptar tu vehículo o comprar uno nuevo.

–          Tiene mayor autonomía: He leído que puedes hacer más kilómetros por litro, pero no tengo información contrastada. También he leído que este incremento de la autonomía se produce si utilizas conjuntamente el gas y la gasolina, de lo contrario, la autonomía es menor. Si algún día pruebo un vehículo que funcione con GLP ya te contaré…

–          Produce menos emisiones: En comparación con los vehículos a gasolina, las emisiones de NOx se reducen en un 68% y las de CO2 un 15%. Si lo comparamos con un motor diésel, las partículas se reducen hasta un 99%, las emisiones de NOx en un 96% y un 10% las de CO2. (Datos extraídos de moviecogas.es y coches.net). La verdad es que pinta bien.

–          El mantenimiento es más económico: En este caso, se dice que el aceite dura más tiempo y el desgaste del motor es menor al ser un combustible más limpio. Pero también he leído por ahí que puede haber problemas de inyección o con las válvulas. Ante mi falta total de criterio, no me atrevo a decir que es mejor o peor, pero lo dejo en ventajas, porque he leído más cosas a favor que en contra.

¿Qué pasa con los inconvenientes?

–          Tienes que adaptar el vehículo y te quedas sin rueda de respuesto y/o con menos maletero. Por no hablar de que se produce un aumento de peso del vehículo.

–          La inversión para adaptar el coche ronda entre los 1.500/2.500€. Tardas en amortizar este gasto. Si te compras un vehículo nuevo, pues estás en las mismas. Así que no compensa hacer la adaptación si se hacen pocos kilómetros al año.

–          Hay pocas gasolineras con autogás (ahora gracias a Repsol hay más…)  y a veces se hace complicado poder repostar.

–          Se reduce la potencia: Se produce una merma de la potencia. Se han producido avances y ahora mismo parece que esa merma anda entorno al 5%. Tampoco es algo muy destacable.

–          Se sigue utilizando gasolina: El arranque del coche siempre se produce con gasolina, hasta que el motor alcanza cierta temperatura.

–          No se puede adaptar cualquier motor: algunos motores están desaconsejados ya que son propensos a fallar.

 

Conclusión

Para mí queda muy claro que en términos ambientales puede resultar beneficioso usar vehículos que funcionen con autogás en comparación con otros a gasolina o diesel, pero esto tampoco es la panacea, ni la energía limpia del futuro que parece que nos quieren hacer ver. Es algo que lleva mucho tiempo en el mercadoy aunque sea algo más limpio que otros combustibles, sigue siendo un derivado del petróleo. No creo que esa sea la solución definitiva en absoluto.

En términos económicos, resulta rentable si haces más de unos 10.000 km al año, así que ahí ya depende de cada uno.

Mis recomendaciones van a ser siempre las mismas: vete a pie, en bici o en transporte público. El coche debería ser solo empleado como último recurso, y deberíamos compartirlo siempre que se a posible.

Y tú, ¿conocías el autogás? ¿Qué te parece como alternativa? Deja tu comentario ahí abajo 🙂



También te puede interesar: 

– Si quieres salvar el planeta, deja de reciclar.

– Comer de forma sana y sostenible ahora es más fácil que nunca.

– La verdad sobre los bioplásticos.


¿Es el autogás el combustible del futuro?

No hace mucho que el gigante Repsol ha iniciado una campaña para popularizar el uso del autogás en los vehículos particulares. La publicidad va muy enfocada a hacernos creer que es algo totalmente novedoso, lo más ecológico que hemos visto en nuestra vida, y aún por encima barato. ¡Estamos locos si no empezamos mañana mismo a usar el autogás!

¿Pero qué hay de cierto en todo esto? Vamos a indagar un poquito…

 

Empecemos por ver que es el autogás

Aunque en la campaña que están haciendo para que es algo súper novedoso que se inventó ayer, lo cierto es que ya es bastante antiguo… El autogás o GLP es un gas licuado del petróleo que se utiliza como combustible alternativo debido a que sus emisiones son entorno a un 35% inferiores a las del gasóleo. Se utiliza con bastante frecuencia en tranposte pesado, como puede ser los autobuses o camiones. También lo usan algunos taxis.

Los componentes del autogas están en estado gaseoso a temperatura y presión ambiental, pero son fáciles de licuar, de ahí su nombre. Se trata simplemente de una mezcla de propano y butano. Ahora sí, ¿no? La novedad es la misma que una tele en color. Si ya se conoce y es mejor, ¿por qué no se usa más?

 

Ventajas e inconvenientes del autogás

Como todo, tiene sus pros y sus contras. Entre las ventajas encontramos que:

–          Es más barato: Suele costar entorno a un 50% menos que la gasolina. Una cifra nada despreciable… ¿Por qué es más barato? Porque existe una gran cantidad de exención de impuestos. Además de eso, también existen ayudas económicas por parte de autonomías y ayuntamientos dentro de los programas de reducción de emisiones y movilidad ecológica. Estas ayudas suelen consistir en una cuantía para adaptar tu vehículo o comprar uno nuevo.

–          Tiene mayor autonomía: He leído que puedes hacer más kilómetros por litro, pero no tengo información contrastada. También he leído que este incremento de la autonomía se produce si utilizas conjuntamente el gas y la gasolina, de lo contrario, la autonomía es menor. Si algún día pruebo un vehículo que funcione con GLP ya te contaré…

–          Produce menos emisiones: En comparación con los vehículos a gasolina, las emisiones de NOx se reducen en un 68% y las de CO2 un 15%. Si lo comparamos con un motor diésel, las partículas se reducen hasta un 99%, las emisiones de NOx en un 96% y un 10% las de CO2. (Datos extraídos de moviecogas.es y coches.net). La verdad es que pinta bien.

–          El mantenimiento es más económico: En este caso, se dice que el aceite dura más tiempo y el desgaste del motor es menor al ser un combustible más limpio. Pero también he leído por ahí que puede haber problemas de inyección o con las válvulas. Ante mi falta total de criterio, no me atrevo a decir que es mejor o peor, pero lo dejo en ventajas, porque he leído más cosas a favor que en contra.

¿Qué pasa con los inconvenientes?

–          Tienes que adaptar el vehículo y te quedas sin rueda de respuesto y/o con menos maletero. Por no hablar de que se produce un aumento de peso del vehículo.

–          La inversión para adaptar el coche ronda entre los 1.500/2.500€. Tardas en amortizar este gasto. Si te compras un vehículo nuevo, pues estás en las mismas. Así que no compensa hacer la adaptación si se hacen pocos kilómetros al año.

–          Hay pocas gasolineras con autogás (ahora gracias a Repsol hay más…)  y a veces se hace complicado poder repostar.

–          Se reduce la potencia: Se produce una merma de la potencia. Se han producido avances y ahora mismo parece que esa merma anda entorno al 5%. Tampoco es algo muy destacable.

–          Se sigue utilizando gasolina: El arranque del coche siempre se produce con gasolina, hasta que el motor alcanza cierta temperatura.

–          No se puede adaptar cualquier motor: algunos motores están desaconsejados ya que son propensos a fallar.

 

Conclusión

Para mí queda muy claro que en términos ambientales puede resultar beneficioso usar vehículos que funcionen con autogás en comparación con otros a gasolina o diesel, pero esto tampoco es la panacea, ni la energía limpia del futuro que parece que nos quieren hacer ver. Es algo que lleva mucho tiempo en el mercadoy aunque sea algo más limpio que otros combustibles, sigue siendo un derivado del petróleo. No creo que esa sea la solución definitiva en absoluto.

En términos económicos, resulta rentable si haces más de unos 10.000 km al año, así que ahí ya depende de cada uno.

Mis recomendaciones van a ser siempre las mismas: vete a pie, en bici o en transporte público. El coche debería ser solo empleado como último recurso, y deberíamos compartirlo siempre que se a posible.

Y tú, ¿conocías el autogás? ¿Qué te parece como alternativa? Deja tu comentario ahí abajo 🙂



También te puede interesar: 

– Si quieres salvar el planeta, deja de reciclar.

– Comer de forma sana y sostenible ahora es más fácil que nunca.

– La verdad sobre los bioplásticos.


4 Respuestas

  1. Your Name dice:

    Me encanta. Lo que siempre me he planteado es si podría utilizar hidrógeno en el coche modificado para funcionar con GLP. Buscaré por Internet.

    • Pues la verdad es que no puedo darte una respuesta firme, pero diría que son funcionamientos totalmente distintos. De hecho no he visto que se pueda convertir un coche de gasolina para que funcione con hidrógeno, sino que se diseñan modelos nuevos específicos.
      Si acaso encuentras alguna información al respecto cuéntanos 🙂

      • Cesar Gonzalez dice:

        Que tal Lorena. Excelente artículo.

        Como comentas no se puede usar hidrógeno en un coche modificado para usar GLP, pero la modificación de un motor de gasolina a uno de hidrógeno que funcione por combustión si es posible. El punto aquí es que los combustibles fósiles representan un gran negocio y cuando se acaben será más fácil substituirlos por alternativas cuya producción puedan controlar más fácilmente, como es el caso de los biocombustibles. En el caso del hidrógeno es menos probable que lo adopten como combustible porque la hidrólisis del agua es un proceso relativamente más sencillo de realizar y por lo tanto más difícil de monopolizar.

        Saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Jordi Tornés José .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios SWHosting.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Casi por narices tienes que aceptar las cookies.