No soy vegana, ¿y qué?

 

Veo cada día como aumenta el número de personas veganas a mi alrededor y me parece fantástico. No creo que esta tendencia vaya a solucionar todos los problemas que tiene ahora la raza humana, aunque quizás ayude con algunos. 

Pero no, yo no soy vegana. 

¿Cómo puede ser? Si amo a los animales y quiero proteger el medio ambiente… Pues me gustaría presentar mis razones.

En primer lugar me gustaría mostrarte la definición de veganismo (según la Wikipedia, que lo define infinitamente mejor que la RAE):

El veganismo  es la práctica de abstenerse de la utilización y consumo de productos y servicios de otras especies animales. Dicha práctica en general se realiza por una razón ética que rechaza la condición de mercancía de los animales debido a su condición de seres sensibles o sintientes, aunque también hay argumentos ambientales y de salud.

Partiendo de la base de que el veganismo se realiza por una razón ética, quisiera añadir que no hay juicio de valor que sea objetivo. 

 

Hablemos de las razones para ser vegano

Evitar el sufrimiento animal: Probablemente la que consideramos la más noble de todas las causas. No puede haber nadie a favor de que los animales estén confinados en granjas bajo unas condiciones horribles, o que sean tratados como mercancía o esclavos. Nadie en su sano juicio defendería esto, y yo no voy a ser diferente. Así que, ojalá seamos capaces de cambiarlo y tratemos a los animales con mucho más respeto. 

Pero es cierto que muchos veganos (o al menos los que yo conozco), consumen una gran cantidad de productos derivados de la soja. Soja que se cultiva en selvas que son taladas para este fin, y que dejan tras de sí un rastro de muerte y animales que se han quedado sin hogar (No lo digo yo, revisa este artículo de Greenpeace). Por no hablar también de los pesticidas, que acaban matando a mucho más que a los insectos. 

Esta doble moral, que permite la muerte de forma indirecta, no es distinta a la doble moral que me permite a mi comer carne.

Preocupación ambiental: Es cierto que estaremos consumiendo muchos menos recursos comiendo una lechuga que un filete y estaremos aprovechando más la energía que se transfiere en la cadena trófica. Pero ser vegano (o vegetariano) no siempre es la forma más sostenible de alimentarse. Vuelvo al ejemplo de la soja. Han talado la selva para su cultivo y la han transportado miles de kilómetros hasta su destino. ¿Qué tiene esto de sostenible? Desde luego los huevos de las gallinas de mi abuela lo son mucho más.

Por ello, si nuestra preocupación es ambiental, más vale que nos fijemos de donde vienen nuestros alimentos y como han sido procesados.

Cuidar de la salud: Para mi, esta es la razón más discutible de todas. No soy nutricionista, no sé nada al respecto, pero creo que no a todo el mundo le va bien lo mismo. Conozco a gente vegana que está estupendamente, a otra que le ha mejorado su salud y a otra que le ha empeorado. Este último caso me ha tocado muy de cerca, pues mi amiga A. (espero que no te importe que use tu ejemplo), tuvo que abandonar su dieta vegana porque empezó a encontrarse mal. No era capaz de subir las escaleras hasta un segundo piso. Ha vuelto a comer carne y ahora se encuentra bien. Este es solo un caso particular y probablemente a mi amiga le faltasen nutrientes o proteínas (no lo sé). Pero, con él quiero ilustrar que depende de cada uno y si a ti te va bien, genial, y si no, pues a otra cosa.

 

Hay quizás una cuarta razón, a la que no pienso dedicarle nada de mi tiempo, y es «la moda». Por increíble que parezca, hay gente que se hace vegana por «moda». En fin… Sin comentarios.

 

Pues bien, hasta aquí mis razones y objeciones, que puede que no sean más que excusas porque no me gusta casi ninguna verdura, o sean doble moral, o a saber… Sea como fuere, no me gusta que nadie intente convencerme porque yo tampoco lo hago. Que cada uno sea libre de decidir y compartir sus opiniones sin que nadie ponga el grito en el cielo. Porque hoy todo es causa de disputa u ofensa y este tema en particular lo suele ser.

Y lo que quiero dejar claro, es que si buscas una alimentación sostenible: cultiva todo lo que puedas, compra productos de proximidad y de temporada y opta por lo natural y ecológico.

La berza de casa es más sostenible que la comprada y los huevos de mi abuela son más respetuosos que la soja. 



No soy vegana, ¿y qué?

 

Veo cada día como aumenta el número de personas veganas a mi alrededor y me parece fantástico. No creo que esta tendencia vaya a solucionar todos los problemas que tiene ahora la raza humana, aunque quizás ayude con algunos. 

Pero no, yo no soy vegana. 

¿Cómo puede ser? Si amo a los animales y quiero proteger el medio ambiente… Pues me gustaría presentar mis razones.

En primer lugar me gustaría mostrarte la definición de veganismo (según la Wikipedia, que lo define infinitamente mejor que la RAE):

El veganismo  es la práctica de abstenerse de la utilización y consumo de productos y servicios de otras especies animales. Dicha práctica en general se realiza por una razón ética que rechaza la condición de mercancía de los animales debido a su condición de seres sensibles o sintientes, aunque también hay argumentos ambientales y de salud.

Partiendo de la base de que el veganismo se realiza por una razón ética, quisiera añadir que no hay juicio de valor que sea objetivo. 

 

Hablemos de las razones para ser vegano

Evitar el sufrimiento animal: Probablemente la que consideramos la más noble de todas las causas. No puede haber nadie a favor de que los animales estén confinados en granjas bajo unas condiciones horribles, o que sean tratados como mercancía o esclavos. Nadie en su sano juicio defendería esto, y yo no voy a ser diferente. Así que, ojalá seamos capaces de cambiarlo y tratemos a los animales con mucho más respeto. 

Pero es cierto que muchos veganos (o al menos los que yo conozco), consumen una gran cantidad de productos derivados de la soja. Soja que se cultiva en selvas que son taladas para este fin, y que dejan tras de sí un rastro de muerte y animales que se han quedado sin hogar (No lo digo yo, revisa este artículo de Greenpeace). Por no hablar también de los pesticidas, que acaban matando a mucho más que a los insectos. 

Esta doble moral, que permite la muerte de forma indirecta, no es distinta a la doble moral que me permite a mi comer carne.

Preocupación ambiental: Es cierto que estaremos consumiendo muchos menos recursos comiendo una lechuga que un filete y estaremos aprovechando más la energía que se transfiere en la cadena trófica. Pero ser vegano (o vegetariano) no siempre es la forma más sostenible de alimentarse. Vuelvo al ejemplo de la soja. Han talado la selva para su cultivo y la han transportado miles de kilómetros hasta su destino. ¿Qué tiene esto de sostenible? Desde luego los huevos de las gallinas de mi abuela lo son mucho más.

Por ello, si nuestra preocupación es ambiental, más vale que nos fijemos de donde vienen nuestros alimentos y como han sido procesados.

Cuidar de la salud: Para mi, esta es la razón más discutible de todas. No soy nutricionista, no sé nada al respecto, pero creo que no a todo el mundo le va bien lo mismo. Conozco a gente vegana que está estupendamente, a otra que le ha mejorado su salud y a otra que le ha empeorado. Este último caso me ha tocado muy de cerca, pues mi amiga A. (espero que no te importe que use tu ejemplo), tuvo que abandonar su dieta vegana porque empezó a encontrarse mal. No era capaz de subir las escaleras hasta un segundo piso. Ha vuelto a comer carne y ahora se encuentra bien. Este es solo un caso particular y probablemente a mi amiga le faltasen nutrientes o proteínas (no lo sé). Pero, con él quiero ilustrar que depende de cada uno y si a ti te va bien, genial, y si no, pues a otra cosa.

 

Hay quizás una cuarta razón, a la que no pienso dedicarle nada de mi tiempo, y es «la moda». Por increíble que parezca, hay gente que se hace vegana por «moda». En fin… Sin comentarios.

 

Pues bien, hasta aquí mis razones y objeciones, que puede que no sean más que excusas porque no me gusta casi ninguna verdura, o sean doble moral, o a saber… Sea como fuere, no me gusta que nadie intente convencerme porque yo tampoco lo hago. Que cada uno sea libre de decidir y compartir sus opiniones sin que nadie ponga el grito en el cielo. Porque hoy todo es causa de disputa u ofensa y este tema en particular lo suele ser.

Y lo que quiero dejar claro, es que si buscas una alimentación sostenible: cultiva todo lo que puedas, compra productos de proximidad y de temporada y opta por lo natural y ecológico.

La berza de casa es más sostenible que la comprada y los huevos de mi abuela son más respetuosos que la soja. 



No hay respuestas

  1. Virginia Valladares Izquierdo dice:

    Te doy la razón, no soy vegana, y miro mucho lo que compro y de donde proviene, hay muchas formas de cuidar tu entorno que no sólo siendo veganos.

  2. Santi dice:

    Si insinuas que los veganos son consumidores masivos de soja, naturalmente que no quedarán en buen lugar desde un punto de vista ecológico.
    Pero una dieta vegana no es eso (tal vez sí el que se hace por moda), sino una apuesta por un consumo responsable de acuerdo a unos valores éticos y ecológicos. Estos valores también se respaldan con el consumo local y la reducción de la huella ecológica.
    Por eso un vegano responsable consumirá legumbres, hortalizas y frutos secos, usando recetas de su región con ingredientes de temporada comprados a granel. La dieta mediterránea nos lo pone fácil: potajes, paella de verduras, arroz y abichuelas, purés, menestras, ensaladas con frutos secos…

    Me parece que has tratado el tema rápido y sin rigor, como si solo quisieras excusar el hecho de que no estás dispuesta a renunciar a la carne (aunque eso suponga una reducción de tu huella ecológica, ya que dejar de comer carne no entra en conflicto con el consumo local y ecológico, bien lo sabes).
    Si quieres comparar tus opciones, hazlo frente a las de un vegano responsable, no tomando como ejemplo a los que se dejan llevar (que parece que solo comen soja metida en plástico). Porque, al fin y al cabo, los que defendemos el medio ambiente argumentamos contra ese "dejarse llevar" por el consumo, por unos hábitos poco saludables, por una visión a corto plazo, por un mercado que maltrata a los trabajadores que están al otro extremo, que agota recursos y que destruye ecosistemas… dejarse llevar por la pereza que hace que no nos esforcemos para que nuestros hábitos se correspondan con nuestros valores. Al final, esa pereza quenos hace incoherentes, acaba repercutiendo en nuestro entorno.

    ¿Tu defiendes el cuidado del medio ambiente y la justicia social? Entonces, ¿cómo eres capaz de decir que << no me gusta que nadie intente convencerme porque yo tampoco lo hago>>? ¿Acaso no tratas de convencer con este blog, de aportar un ganito de arena? Si no estamos dispuestos a hacer cambios en la dieta (no hace falta que sea de golpe, hay que estar bien informados y respetar nuestros periodos de adaptación), ¿cómo podemos pedir que se hagan cambios en el consumo (teniendo en cuenta, además del esfuerzo, la mayor inversión de dinero), cambios en otros hábitos de vida e incluso sugerir el autocultivo?

    • ¡Wow! Hola Santi, muchísimas gracias por este super-comentario, me alegra ver un poco de debate sobre este tema.
      Voy a tratar de responderte a todo por partes.
      Tal y como dices, un vegano responsable consumirá alimentos locales y de temporada, tratando de que su huella ecológica sea lo más pequeña posible, al igual que lo hará un omnívoro. Pero por desgracia, no todos los veganos son responsables, ni todos los omnívoros. E igual que se abusa de la carne, se abusa de la soja y de otros alimentos que no son precisamente sinónimos de sostenibilidad. Para mi el daño es el mismo.
      Si trato el tema de forma rápida es porque es un pequeño artículo de opinión, no pretendo hacer una tesis de esto. Y en cuanto al rigor, lo mismo puedo decir. No es más que mi opinión, que puede ser tan errada o acertada como cualquier otra.
      Está claro que si me comparo con un vegano responsable, su huella en cuanto a alimentación será menor, pero también mi impacto ambiental será mucho más alto que el de un integrante de una tribu que vive en una selva aislada. Y no estoy dispuesta a vivir como ellos para reducir mi huella, ni estoy dispuesta a renunciar a la carne, pero si a hacer otra clase de cambios para conseguirlo. ¿Es eso malo?
      Y no me gusta que traten de convencerme, por que no, yo no pretendo convencer a nadie con este blog. Trato de aportar mi visión a quien le interese y ayudar a quien lo necesite. Pero en ningún momento mi intención es convencer a nadie de que yo tengo la razón y que deben hacer lo que yo digo o hago.
      Los cambios que cada uno haga en función de sus objetivos han de ser personales. Quizás tú no estés dispuesto a renunciar a encender la calefacción en tu casa, sin embargo yo ahora mismo estoy escribiéndote esto con 15ºC en mi salón. Eso no me hace mejor ni peor, solo es algo a lo que estoy dispuesta a hacer. Así que seamos libres de elegir nuestras luchas. Quizás la mía en 5 años sea dejar de comer carne, quien sabe…

  3. Nando dice:

    Muy buenas, Lorena:
    Comienzas tu razonamiento criticando la deplorable vida de los animales en la industria cárnica actual e indicando que tenemos que intentar acabar con ella, me parece muy acertado y no podría estar de acuerdo.
    Intentas luego hacer entender que aún así también los veganos provocan el sufrimiento animal que critican al consumir soja, que implica la tala de extensiones forestales. Esto es simplemente falso. Justo en el artículo que citas para apoyar tu argumento dice "La soja producida es exportada y forma parte de los piensos que alimentan los pollos, vacas y cerdos que componen nuestra dieta" (en esa página tienes un documento muy interesante llamado "Devorando la Amazonia" en el que explican la problemática muy bien).
    Si bien necesitas tierras para cultivar soja, esas grandes extensiones de cultivo son principalmente para alimentar "ganado que acaba sirviendo de alimento en cadenas de comida rápida y supermercados". Esto se debe a que necesitamos unos 7 kg de grano para obtener 1 kg de ternera, o unos 4 kg para 1 kg de cerdo. Esto es: necesitamos mucha cantidad de vegetales para conseguir criar los animales que nos comemos y hacernos con su carne. Imagina que necesitamos deforestar toda la Amazonia para suplirnos de todo el consumo de ternera del mundo (me acabo de inventar la extensión, pero vale a modo de ejemplo). Imagina ahora que nos hiciésemos todos “veganos irresponsables” y no consumiésemos esa carne, buscando sólo soja de la Amazonia. Nos bastaría pues con un séptimo de toda esa extensión para obtener la misma cantidad de alimento, ahora vegetal. Recuperaríamos seis sextos de esa gran selva.
    El segundo argumento se apoya en el anterior y por tanto tampoco se sostiene. Te tengo que dar totalmente la razón en relación a la procedencia y procesamiento de nuestros alimentos: debemos buscar siempre productos locales para evitar la contaminación de su transporte y para apoyar además la economía local.
    En cuanto al caso de tu amiga, probablemente y tal y como indicas le faltaría algún nutriente. Hay gente que decide ser vegana sin preocuparse de cubrir todos los nutrientes necesarios de la misma forma que hay omnívoros con una dieta no equilibrada que tampoco se los da. Es cierto que al no comer carne tienes que ser más cuidadoso y asegurarte de ingerir ciertos nutrientes de otros alimentos, pero es simplemente buscar tener una dieta equilibrada.
    Y por último: la moda. Si en algún momento el feminismo se hiciese moda y hubiese gente que se hiciese feminista por ello, bienvenida sea. Realmente ser vegano mejora la situación del planeta. Si todo el mundo adoptase nuestros hábitos de consumo no tendríamos suficientes Tierras para conseguir tanta carne (y grano para criarla). No sería, por tanto, sostenible y veo que de esto va tu blog. De esta forma, cuantos más hagamos esa transición, mejor para la sostenibilidad nuestro entorno.
    Te he comentado todo esto sin ser vegano. Sigo comiendo carne cuando voy a casa de mis padres y me hacen alguno de sus platos, pero he reducido su consumo un montón y en un futuro me parecería estupendo ser totalmente vegano. De momento aún me permito algún que otro plato de pulpo, así que poco a poco, que cada uno tiene sus ritmos hahhah
    Espero que en todo este parrafaco me haya explicado bien ^^ Te felicito por tu blog y, ¡un saludo!

    • Hola Nando! Muchas gracias por tu comentario, te lo has currado!
      Voy a tratar de contestarte a todo por partes.
      Me dices que es falso que los veganos "irresponsables" no provocan sufrimiento animal: la soja es un mero ejemplo, pero desde luego que importando soja de selvas tropicales hay un claro sufrimiento que se esta causando a los animales cuyo ecosistema estás destruyendo. Porque no te equivoques, mucha irá para piensos, pero la que acaba en los estómagos de la gente ha causado el mismo daño. Pero dejemos la soja a un lado, ¿qué hay del aceite de palma? También deforesta selvas como el que más. ¿Que hay de los pesticidas? También destruyen ecosistemas. Fijándonos en la sostenibilidad y no es el sufrimiento animal ¿Qué hay de un aguacate que ha viajado 25.000km hasta tu plato? Flaco favor le hace al entorno… Con ello quiero decir,que no solucionamos problemas ambientales volviéndonos veganos, sino volviéndonos responsables.
      Por otra parte, hablas de que recuperaríamos selva si nos volvemos todos veganos. Eso es bastante iluso, si no nos volvemos responsables, la selva seguirá talándose y deforestandose para nuestros fines, sean los que sean. Soja, aceite, papel o flores decorativas para el pelo porque se hayan puesto de moda y no sufren.
      Es evidente que hablando en términos de energía a través de la cadena trófica, es mucho más eficiente alimentarse de vegetales, ya que estamos evitando un eslabón cadena y por lo tanto, estamos evitando la pérdida de un 90% de energía. En términos de superficie, es evidente que tiene una repercusión positiva. Pero la sostenibilidad es mucho más que eficiencia, así que, si para que todos comamos vegetales, vamos a modificar ecosistemas y lograr la pérdida de biodiversidad de los lugares más emblemáticos del planeta, no habremos hecho nada. Por ello insisto en la resposabilidad. Ahora, si todos vamos a ser veganos y tu comida proviene del agricultor de al lado de tu casa, ahí no tengo nada que objetar. Porque el rural está totalmente abandonado, mientras traemos nuestra comida de latinoamérica.
      Vamos al tema de la nutrición. Como digo en el artículo, no soy nutricionista, y es probable que mi amiga no hiciese las cosas de forma adecuada. Pero a lo que venía todo esto, no es a decir que una dieta vegana sea menos saludable, no, sino que no tiene porque serlo más, porque cada persona es diferente. Y es posible que a ti te encante el pulpo y te siente genial, pero para mi sea veneno. Eso es lo que pretendía expresar con el ejemplo.
      Y por último la moda. ¡Uy! Amigo, más vale que no se haga nadie vegano por moda, porque sabes lo que ocurre con la moda: Es efímera y caduca pronto. Detrás de una moda viene otra que suele ser todo lo contrario. Después de los pantalones de campana vinieron los pitillo. Imagínate, una población que solo se alimenta de vegetales de repente abandona esa moda y comienza a alimentarse solo de carne. Mal vamos. El que cambie su dieta que sea muy consciente de por qué lo hace.

      A todo esto, genial que intentes reducir tu consumo de carne. Te animo a que con ello impliques otros hábitos responsables, y elijas productos sostenibles (ya sabes, de proximidad, sin mil plásticos, sin son ecológicos genial, que le eches un vistazo a los ingredientes y evites cosa como el aceite de palma… esas cosas que seguro que estás harto de oír).
      De nuevo, muchas gracias por tu comentario y espero que me sigas leyendo después de esta parrafada 🙂

  4. Raquel dice:

    Hola. Antes que nada quería felicitarte por el esfuerzo y el tiempo que dedicas a este blog. Mucho o poco son términos relativos, pero el hecho es que aquí está, que ya tienes una pequeña trayectoria de entradas y que en su conjunto es un gesto muy positivo.

    Hay temas que dan para mucho y los ambientales son de esos. Así que me disculpo de antemano por la extensión que preveo y entro en el debate sobre el vegetarianismo.

    He entendido por lo que has escrito en esta entrada que:
    – La dieta vegetariana también produce impactos.
    – Podemos cuidar nuestra salud sin ser veganos.
    – Hay que tener en cuenta otros factores en la alimentación sostenible para considerar si estamos siendo RESPONSABLES (tú mencionas el autocultivo, el consumo de proximidad, en temporada y el consumo de productos "eco").

    Sin embargo, lo del sufrimiento animal no me ha quedado claro. Me ha desorientado sobre todo cuando he leído “ ojalá seamos capaces de cambiarlo y tratemos a los animales con mucho más respeto”. Supongo que debo entender que se puede compatibilizar el respeto y el “dejar de tratar como esclavos” con seguir sacrificándolos para el consumo, pero necesito que alguien me explique cómo se hace eso. Un chato murciano ecológico comprado en el mercado de abastos de Murcia es tratado como mercancía se mire por donde se mire. Entiendo que la mayoría de la gente no esté sensibilizada respecto a la vida y desdichas de un cerdo, y que se lo coma, pero no entiendo que digan “ojalá no sea tratado como mercancía”, cuando lo están comprando (muerto además).

    Respecto a los otros comentarios en esta entrada, he sacado en limpio dos puntos:
    – “Un vegano no es un consumidor masivo de soja” (Santi). Por lo que no podemos hacer comparaciones desde ese punto de vista tan sesgado.
    – Los cultivos extensivos son mayoritariamente para alimentar GANADO (Nando).

    En el hemisferio norte sólo se consume directamente el 30% del grano; el otro 70% del grano producido es para alimentar ganado. Por extensión podríamos decir que esos grandes cultivos que destrozan hábitats, existen principalmente para producir carne y no para alimentar a veganos. Usando los números de Nando, si comes medio kilo de cerdo, estás contribuyendo al consumo de 2 kg de grano (que, por cierto, no sabes de dónde procede, por muy local que sea el cerdo); un filete de ternera supondrían el consumo de 3 kg de grano de origen incierto.

    Por tanto mi primera conclusión es: LA PRODUCCIÓN DE CARNE GENERA UN MAYOR IMPACTO RESPECTO A LA DESTRUCCIÓN DE HÁBITATS QUE LA AGRICULTURA PARA CONSUMO HUMANO.

    Tirando de este hilo, que los cultivos del mundo se estén utilizando para alimentar ganado en lugar de para alimentar a 1/5 de la población humana que no tiene alimentos suficientes, me parece además SOCIALMENTE INSOSTENIBLE (aunque hay otros factores metidos en esto).

    Que exista esta necesidad de de recursos y suelo es coherente con la entropía en la cadena trófica. Es decir, necesitas más energía/biomasa para producir carne que para producir verdura o legumbres. Por tanto LA PRODUCCIÓN DE CARNE (aunque sea consumida en las proximidades) ES MENOS EFICIENTE ENERGÉTICAMENTE QUE LA PRODUCCIÓN DE VERDURA.

    También sabemos que la ganadería tiene una huella hídrica y de CO2 mucho mayor que la agricultura. Da igual que el animal proceda de tu localidad y que su transporte no haya incurrido en demasiadas emisiones a la atmósfera. La cría del animal supone un impacto ambiental desde el punto de vista del calentamiento global muy superior al de una cantidad de nutrientes similar procedente de la agricultura (no tiene sentido comparar cerdos locales con verduras traídas de las antípodas, pero aun así… la cosa estaría reñida).

    Hace unos años la FAO dijo que la ganadería producía en 18% del impacto referido al Calentamiento Global (superior al 15% que se estimaba para el transporte). Ahora se cree que la cifra puede ser muy superior (aunque no las he revisado actualizadas). La particularidad de la industria ganadera es que es la principal emisora -de lejos- de metano a la atmósfera. Sabemos que el metano retiene 25 veces más calor que el CO2, pero una vez que está implicado en las dinámicas y reacciones atmosféricas, su impacto es 72 veces superior al del CO2. Expertos como Noam Mohr (Universidad de NY) consideran que para enfrentarnos al Calentamiento Global no deberíamos preocuparnos tanto de las emisiones de CO2 como de las de metano.

    Mi siguiente conclusión es, por tanto, que LA PRODUCCIÓN DE CARNE, POR SÍ MISMA, GENERA UN IMPACTO EN EL CALENTAMIENTO GLOBAL MUY SUPERIOR AL DE LA PRODUCCIÓN DE VEGETALES PARA CONSUMO HUMANO.

    Así que si una actividad es más ineficiente energéticamente, tiene mayor huella de carbono e hídrica, genera residuos más peligrosos y contribuye a un reparto del suelo fértil que genera injusticias sociales, entonces lo responsable –mencionaste ese concepto, como factor principal en tu argumento- sería reducirla o eliminarla.
    Si hablas de ser responsables, no te puedes quedar solo con el consumo de proximidad y de origen ecológico (no conozco etiquetas eco que incluyan el trasporte en sus criterios, pero aunque las hubiera faltaría que pudiéramos acceder a esos productos).

    Alimentarnos es una de las cosas más importantes que hacemos, la hacemos todos los días y grandes cantidades de recursos son destinados a esa necesidad. No podemos hablar de responsabilidad y pasar de puntillas sobre el hecho de que cambiar nuestros hábitos alimentarios produciría grandes impactos.

    Entiendo que no se puede hablar a la ligera de cambio de hábitos. Una cosa es ver como más sostenible una opción y otra es adoptarla. Existen todo tipo de dificultades personales, sociales, locales, formativas, etc. para cambiar un comportamiento. Pero hay que saber ver esto y diferenciar entre dificultades y motivos, entre razones y prejuicios.

    Veo en tu texto motivos por los que no ser un”sojívoro” o por los que no ser un vegano que no se preocupa por su salud y come sólo ensaladas. Pero en el fondo no veo ningún argumento por el que no ser simplemente vegano.

    Comemos carne porque nos gusta su sabor, porque estamos acostumbrados a utilizarla en nuestra dieta y porque no queremos esforzarnos mucho en informarnos sobre qué puede suponer su supresión y cómo paliar esos posibles problemas. Todo eso son motivos personales y culturales que hay que valorar. Pero desde un punto de vista ambiental, desde luego que volvernos veganos solucionaría muchos problemas. Si tu enfoque, como veo por la temática de tu blog, es ambiental, entonces deberías replantear tu afirmación “no solucionamos problemas volviéndonos veganos, sino volviéndonos responsables”. Principalmente porque volverse vegano es un acto de responsabilidad , pero también porque incluso el vegano irresponsable tiene un menor impacto que el consumidor de carne medio.

    Al final, si juntamos lo sostenible con lo práctico y con lo efectivo, reducir o eliminar el consumo de carne aparece como una opción muy destacable porque produce más impacto ambiental positivo que otras opciones (efectivo) y es una opción práctica para las personas que quieren reducir significativamente su huella pero no tienen al alcance productos con eco-certificados, o no pueden auto-producir. ES IMPORTANTE CONSIDERAR ESTA OPCIÓN, no podemos infravalorarla (haciendo comparaciones desproporcionadas, mirando de lado, o confundiendo argumentos que se refieren a las dificultades o gustos personales con argumentos ambientales) cuando estamos hablando de sostenibilidad.

    Un saludo. Te seguiré leyendo.
    Raquel.

    • ¡Hola Raquel! Muchas no, muchísimas gracias por este comentario. Es casi un artículo dentro del artículo 🙂
      Voy a tratar de aclarar un poco la intención de este post, porque se ha desmenuzado frase por frase y eso es peligroso. Con él he tratado de explicar que el veganismo no es la solución definitiva a todos los problemas. Que se puede ser vegano y hacer las cosas mal y que se puede no serlo y hacerlas menos mal.
      Como ya he comentado, es evidente que el consumo de carne tiene un mayor gasto de recursos, pero la solución tampoco es que todos nos pongamos a comer aguacates (por ejemplo).
      Pretendía expresar que debemos ser responsables y buscar un equilibrio, bien sea dejando el consumo de carne, reduciéndolo o tomando las medidas que consideremos oportunas para que tengamos un mejor impacto ambiental en nuestra alimentación.
      Espero que esta aclaración sirva como respuesta a tu comentario 🙂

      De nuevo muchísimas gracias y un abrazo!

  5. Chychi dice:

    Así se habla. Yo dejé de ser vegana porque directamente mi cuerpo me pedía carne a gritos. Y tuve que escucharlo. Oh dios mío,la turba vegana va a pegarme jajajaja

    • Hola Chychi!

      Muchas gracias por tu comentario. Me parece muy importante eso que dices sobre escuchar a nuestro cuerpo, no todos tenemos las mismas necesidades y es necesario que lo tengamos en cuenta.

      Un abrazo enorme 😉

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